Reporte de vuelo XII: Con LAN y TAM a Rio de Janeiro. Sueño cumplido!

Era el año 2003, y se acercaba la fecha de mi grado del colegio. El regalo de mi mamá fue un viaje, inicialmente a Canadá, pero al no obtener la visa, a Buenos Aires. Para mí, a los 16 años de edad, este viaje fue un cambio de chip, una apertura a nuevas visiones, el inicio de un deseo impostergable de viajar.

Tiempo después, ya terminando la universidad, me propuse que al menos una vez cada año tenía que viajar fuera del país, idealmente a conocer algún lugar al que no hubiera ido antes. Chile, Perú, Curacao, Estados Unidos, Francia, Malta, Rusia, Panamá, entre otros han sido mis destinos.

En el medio, mi mamá. Para ella, su mayor alegría es ver a sus hijos bien y felices. Por eso veía con alegría y satisfacción como su hijo viajaba y conocía lugares impensados. Pero también le causaba curiosidad sus viajes, a ella le hubiera gustado vivir su juventud en una época en que viajar fuera algo de todos los días. Además que me tuvo a mí a los 19 años, el chip de ella cambió desde muy temprano. Viajar se veía como algo muy lejano.

Si bien ella viajó a Estados Unidos unos años atrás, me propuse, como una de mis principales metas de este año, viajar con ella y con mi hermanita a algún país que no conociera. Inicialmente consideré Europa, pero una tía le regaló un viaje a mi hermanita a este continente, lo cual, si bien me llenó de alegría, echó por tierra mi plan inicial. Sin embargo, hacia mitad de año, época de mundial, encontré unas tarifas bastante económicas en LAN para dos destinos internacionales: Brasil y México. Luego de bastante meditación, decidimos que en la semana de receso viajaríamos los tres a Brasil, específicamente a Rio de Janeiro. Yo me encargaría de los pasajes, mi mamá del alojamiento y de los gastos ya en Brasil.

Sirvan entonces los párrafos anteriores para introducir el viaje más emotivo que he hecho en mi vida. Cumplir un sueño, viajar por primera vez fuera del país con mi mamá y mi hermanita. Bienvenidos a los reportes de los vuelos de mi viaje desde Bogotá a Rio de Janeiro, haciendo escala en Sao Paulo a la ida y en Sao Paulo y Lima a la vuelta…

LA 3505

Bogotá – Sao Paulo

9.30 PM – 5.50 AM (+1)

(9.30 PM – 5.30 AM (+1))

B767-300ER – CC-CXG

Llegó el ansiado día, no sin antes un par de cambios menores en el horario del vuelo, que en el momento de la compra salía originalmente a las 9.05 PM. La compra de los pasajes, siendo un poco infiel a mis principios, la hice por medio de Despegar, pues Aviatur por variar puso cualquier cantidad de restricciones que me impidieron comprar los pasajes por su plataforma. De cualquier manera me fue bien por Despegar, que me informó constantemente de los cambios en los horarios del vuelo.

Mi mamá y mi hermanita me recogieron en la ida al aeropuerto cerca de mi oficina, y llegamos a El Dorado alrededor de las 7.15. Los counters de LAN estaban solos, pero ahí tuve mi primera experiencia, no muy positiva, directamente con la aerolínea. Al llegar a la fila, inexistente, insisto, había tres agentes, hablando entre ellos, que nos dirigieron a las máquinas de auto chequeo, ubicadas a unos 40 metros, desentendiéndose así de nosotros. Las máquinas no eran demasiado intuitivas, pero al final el registro mío y de mi hermana se hizo sin problemas. El tema fue que mi mamá viajaba sin pasaporte, y lo hacía con la cédula, y el sistema pedía el número de pasaporte. Fue así como me tocó caminar los 80 metros, 40 de ida y 40 de vuelta, de regreso hacia la entrada de la fila de LAN para preguntarle a los agentes la solución a esta situación. La solución era muy sencilla, en el espacio destinado a digitar el número de pasaporte se debía poner el de cédula, pero la caminada y la demora en el registro lo hubiera podido evitar si hubiera habido algún agente de LAN dispuesto a ayudar a todos quienes se registran en estas máquinas.

Ya con los pasabordos impresos nos dirigimos ahora sí al counter de LAN, donde sin espera fuimos muy bien atendidos por otra agente, a la que le pedí que por favor me imprimiera mis pasabordos en cartón real, lo cual hizo sin problema. Ya terminado este trámite comimos algo en Mc Donald’s y pasamos a Migración, que como siempre me ha pasado estaba completamente desocupada, por lo que en cuestión de menos de 5 minutos ya estábamos en la zona estéril. Durante el proceso vimos a lo lejos al alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, haciendo también los trámites de migración. No tengo idea, y me interesa muy poco, hacia donde se dirigía.

La puerta asignada a nuestro vuelo fue la 27, bien a la izquierda de la terminal internacional, en una zona que no estaba abierta la última vez que viajé internacionalmente, año y medio atrás. Por la hora del vuelo aproveché para buscar a un viejo amor, el A340-600 de Lufthansa, y tomarle un par de fotografías, con el celular, así que por favor disculpen la calidad.

Avianca y Copa en El Dorado

Avianca y Copa en El Dorado

Un viejo amor... El A340-600 de Lufthansa en Bogotá

Un viejo amor… El A340-600 de Lufthansa en Bogotá

Ya después de este corto encuentro con el amado A340-600, me dirigí a la puerta asignada a mi vuelo, donde el avión ya estaba esperando. Otro detalle especial de este viaje era volver a volar en el B767 de LAN, avión en el que hice los dos primeros trayectos de ese viaje a Buenos Aires del que les hablé al principio, y que fue mi primer viaje internacional. Alrededor de 25 minutos antes del vuelo se inició el abordaje, a un avión que al final tuvo alrededor del 60% de su capacidad ocupada.

El B767-300ER de LAN asignado a mi vuelo

El B767-300ER de LAN asignado a mi vuelo

Otra del B767 de LAN

Otra del B767 de LAN

Al lado nuestro, el A330 de Avianca con livery Star Alliance

Al lado nuestro, el A330 de Avianca con livery Star Alliance

Justamente al iniciar el carreteo nos encontramos con el A340-600 de Lufthansa saliendo hacia Frankfurt, para finalmente despegar con rumbo al sur, teniendo una excelente panorámica del centro de Bogotá en versión nocturna, incluyendo una hermosa vista sobe la Torre Colpatria, con la llamativa iluminación que la caracteriza. Ya pasando al vuelo en sí, el IFE me llamó la atención,  pues brindaba diversas posibilidades de entretenimiento, gracias a un total de más de 105 películas y varios álbumes musicales, incluyendo algunos de su majestad Soda Stereo.

Interior del B767 de LAN

Interior del B767 de LAN

Pantalla individual en el B767 de LAN

Pantalla individual en el B767 de LAN

Winglet del B767 de LAN, cola del A330 de Avianca con livery Star Alliance, y el A340-600 de Lufthansa iniciando carreteo

Winglet del B767 de LAN, cola del A330 de Avianca con livery Star Alliance, y el A340-600 de Lufthansa iniciando carreteo

El servicio en general estuvo bien, el vuelo transcurrió sin mayores novedades. La cena, ya que estamos, consistió en pasta o pollo. En mi caso me decanté por la segunda, pero ya no recuerdo qué tal estaba. Supongo que no estuvo excelente, pues si fuera así me habría acordado. Finalmente con alrededor de 20 minutos de adelanto aterrizamos en Sao Paulo, donde acompañados de la luna vimos aterrizar aviones de Gol, Avianca Cargo y American Airlines, y nos ubicamos junto a un B777 de TAM.

Pollo y puré de papa en LAN

Pollo y puré de papa en LAN

Amanecer sobre Brasil desde un B767 de LAN

Amanecer sobre Brasil desde un B767 de LAN

La luna acompañando la llegada del B767 de LAN a Sao Paulo

La luna acompañando la llegada del B767 de LAN a Sao Paulo

A330F de Avianca Cargo recién aterrizado en Sao Paulo desde un B767 de LAN

A330F de Avianca Cargo recién aterrizado en Sao Paulo desde un B767 de LAN

B777-300ER de TAM en Sao Paulo

B777-300ER de TAM en Sao Paulo

La parte central del avión en destino

La parte central del avión en destino

B777-300ER de TAM en Guarulhos

B777-300ER de TAM en Guarulhos

Tras bajar del avión debimos hacer una fila de 20 minutos en Inmigración, recoger las maletas y llevarlas al módulo de conexiones, e ingresar de nuevo a la zona estéril.

JJ 3684

Sao Paulo – Rio de Janeiro

8.15 AM – 9.20 AM

(8.10 AM – 9.20 AM)

A320

 

Bastante había leído sobre Guarulhos y su fama de ser algo similar a una terminal de transporte terrestre en Colombia. Pero créanme, es peor. Tras el trámite de inmigración y de pasar las maletas por el mostrador de conexiones, ingresamos, como ya les había contado, a la zona estéril. Inmediatamente buscamos la puerta asignada a nuestro vuelo. En realidad, el número correspondía a una sala subterránea, a la altura de la plataforma. Desde ahí salían los vuelos a varios destinos nacionales.

La situación era así: Una sala similar a la de las puertas 52 de El Dorado, desde donde generalmente salen los vuelos a Ecuador, Aruba, Curacao… Solo que en la sala de Guarulhos hay cuatro puertas que dan hacia un parqueadero de buses que constantemente están llevando a los pasajeros hacia el avión. No sé si la hora de nuestro vuelo se puede considerar ‘hora pico’, pero la sala estaba repleta, costaba abrirse espacio para caminar. Las agentes de TAM llamaban a los pasajeros a los gritos, anunciando los destinos como si fuera una simple terminal de transporte. Mejor dicho, ni la 170 con Autopista en Bogotá.

Con mi mamá y mi hermana decidimos mejor esperar en otra sala en el piso superior y volver a bajar cuando ya se acercara la hora de embarque, pero al volver a bajar debimos esperar más tiempo del presupuestado, pues el proceso tardó en iniciar. Un dato adicional, a los brasileros, al menos en los aeropuertos y en los aviones, les encanta sorber mocos. Créanme, ha sido la sinfonía más desagradable que he escuchado en la vida.

La horrible sala de espera dese donde salen varios de los vuelos domésticos de TAM

La horrible sala de espera dese donde salen varios de los vuelos domésticos de TAM

Finalmente ya con unos minutos de retraso inició el abordaje. Fuimos llevados a un bus, al que llenaron hasta que literalmente no le cabía una persona más, el cual nos llevó hacia donde se encontraba nuestro avión, el A320 PR-MAD. Desafortunadamente mi celular se descargó y no tenía la cámara a la mano para fotografiar el avión. Justo a la hora esperada de despegue el avión se empezó a mover, pasando junto a la nueva terminal internacional donde estaba un A340-600 de Iberia y un B777-300ER de American.

B777-300ER de American en Sao Paulo

B777-300ER de American en Sao Paulo

De nuevo el vuelo no ofreció mayores novedades. El avión iba completamente lleno, y en el momento de finalizar abordaje nos repartieron algunos dulces. Ya en vuelo nos dieron una bebida acompañada de un paquete de tostadas a cada uno. El entretenimiento fue nulo, tan solo unas pantallas desplegables utilizadas únicamente para dar las instrucciones de seguridad.

Luego de una hora de vuelo aterrizamos en Galeao, pasamos junto a algunos aviones de Lufthansa, American, TAM, entre otros, y llegamos a nuestra posición final de parqueo. Tras descender del avión fuimos a recoger las maletas que no tardaron mucho en llegar, sacamos reales de un cajero y preguntamos en la oficina de información turística acerca de cómo llegar a nuestro alojamiento, reservado mediante AirBNB, donde además nos entregaron diferentes folletos y mapas de la ciudad.

B747 de Lufthansa en Rio de Janeiro

B747 de Lufthansa en Rio de Janeiro

A320 de TAM ya en destino

A320 de TAM ya en destino

Para llegar al apartamento reservado, ubicado en Arpoador, es decir entre Copacabana e Ipanema, decidimos tomar un autobús Real, el identificado con el número 2018, pero no fue una buena decisión. El bus da cualquier cantidad de vueltas por el centro de Rio haciendo de este trayecto una travesía eterna y bastante desgastante, por lo que finalmente cuando el bus pasó por el aeropuerto Santos Dummont decidimos bajarnos y tomar un taxi, que 8 minutos después y cobrándonos 28 reales nos dejó en la puerta del edificio.

En Rio estuvimos 4 días, y conocimos lugares típicos como el Museo de Arte Contemporáneo de Niteroi (vale más la pena por el edificio que por el museo), el Cristo Redentor el Museo de Arte Naif, el shopping Rio Sul, Pao de Azúcar, Maracaná, feria de Ipanema, Lagoa, Copacabana, la Catedral y parte de centro, entre otros.

Embraer de Azul con livery especial de la bandera brasilera aterrizando en Santos Dummont desde las barcas que van de Rio de Niteroi

Embraer de Azul con livery especial de la bandera brasilera aterrizando en Santos Dummont desde las barcas que van de Rio de Niteroi

A320 de TAM recién despegado de Santos Dummont visto desde el Pao de Azúcar

A320 de TAM recién despegado de Santos Dummont visto desde el Pao de Azúcar

En la tarde del cuarto día ya debíamos volver al aeropuerto. Hacer el trayecto de ida en trayecto contrario, mucho más directo, implicaba no disfrutar el día final en Rio de Janeiro, pues hubiera toca estar en el aeropuerto temprano en la mañana, para llegar a Bogotá a las 7 de la noche. Fue por eso que decidimos hacer el viaje con escalas en Sao Paulo y en Lima, llegando a Bogotá a las 3.30 de la mañana, pero permitiéndonos disfrutar de la mañana en Rio.

Tras la mala experiencia en la llegada con los Autobuses Real, decidimos irnos en taxi desde el apartamento hasta el aeropuerto, que tomó un poco más de 40 minutos y nos cobró 60 reales. Teniendo en cuenta que en el bus nos habíamos gastado 41 reales entre los tres, creo que la decisión del taxi valió la pena.

JJ 3547

Rio de Janeiro – Sao Paulo

3.45 PM – 4.55 PM

(3.40 PM – 4.40 PM)

A320 – PR-MBF

 

Al llegar al aeropuerto nos dirigimos a los counters de TAM para hacer el registro de nuestros vuelos, y nos encontramos con un lugar bastante desordenado y con pésima señalización. De hecho estuvimos haciendo una fila que después descubrimos que era preferencial. Y no lo descubrimos porque algún empleado nos hubiera dicho, sino que vimos una sobrepoblación de bebés y personas de edad avanzada.

Interior del aeropuerto Galeao de Rio de Janeiro

Interior del aeropuerto Galeao de Rio de Janeiro

Finalmente hicimos la fila que sí era, en la mitad de la cual estaban los módulos de autochequeo, así que mi hermanita hizo este trámite, mientras nosotros seguíamos en la fila para entregar las maletas. Fue muy chistoso ver cuando salieron los pasabordos impresos por la máquina, pues eran tres trayectos por tres personas. Parecía una tirilla de supermercado, así que con mi mamá decidimos fingir demencia y hacer como que no conocíamos a la niña que estaba imprimiendo muchos papeles en la máquina esa. Durante nuestra estadía en la fila vimos como un señor le reclamaba algo a los agentes de TAM a los gritos, mientas su esposa y su niña pequeña estaban atacadas en llanto. No sabemos qué fue lo que pasó, pero sí fue un momento incómodo y triste.

Al llegar al counter le pedí en español e inglés al agente que me atendía que me imprimiera de nuevo mis pasabordos en papel normal. Creo que no me hice entender porque después de romper los nueve pasabordos procedió a imprimirlos en el mismo papel en el que nos lo había impreso la máquina esa. De ahí nos dirigimos a la zona de seguridad y vimos como a una llamativa familia chilena le ponían problemas para ingresar porque uno de ellos había perdido uno de los pasabordos.

TAM, Gol y Avianca Brasil en Galeao

TAM, Gol y Avianca Brasil en Galeao

A321 de TAM en Rio de Janeiro

A321 de TAM en Rio de Janeiro

Interior de la zona estéril de Galeao

Interior de la zona estéril de Galeao

American, Lufthansa, Delta y TAM en posiciones remotas de Rio de Janeiro

American, Lufthansa, Delta y TAM en posiciones remotas de Rio de Janeiro

B747 de Lufthansa en Rio de Janeiro

B747 de Lufthansa en Rio de Janeiro

Ya estando en zona estéril me separé un rato de mi familia para ir a fotografiar aviones, para después proceder con el embarque que inició bastante tiempo antes de lo presupuestado, pues el avión se encontraba en posición remota. Dentro del avión duramos bastante tiempo esperando a que llegara el segundo bus con más pasajeros, para finalmente iniciar carreteo a la hora prevista. La ocupación de nuevo fue del 100%.

Abordando el A320 de TAM en Rio de Janeiro

Abordando el A320 de TAM en Rio de Janeiro

En Galeao, durante el carreteo, nos cruzamos con aviones como un B747 de Lufthansa, un B777-300ER de Air France, aviones de Delta, American, entre otros. Personalmente me gustó el ambiente que genera el color de la tapicería de los aviones de TAM, lo que da una sensación de mayor amplitud. De nuevo el vuelo no presentó mayores novedades. A mitad del mismo nos dieron un paquete en el que venían galletas dulces y saladas, además de queso untable, acompañado por una bebida, en mi caso agua y jugo de naranja.

La típica antes de abordar el A320 de TAM en Rio

La típica antes de abordar el A320 de TAM en Rio

Interior del A320 de TAM

Interior del A320 de TAM

B777-300ER de Air France en Rio de Janeiro

B777-300ER de Air France en Rio de Janeiro

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Catering en vuelo de TAM entre Rio y Sao Paulo

Catering en vuelo de TAM entre Rio y Sao Paulo

Desde el A320 de TAM sobrevolando Sao Paulo

Desde el A320 de TAM sobrevolando Sao Paulo

Llegamos a Sao Paulo con algo de anticipación, y en el carreteo hacia nuestra puerta vimos aviones de todas partes del mundo. Me sorprendió la cantidad de aviones de American, nos encontramos con B747 y A340-600 de Lufthansa, TAP, Emirates, Singapore, Etihad, Qatar Airways, South African, una manga exclusiva para United, entre muchos otros. Realmente impresionante la cantidad de aerolíneas que vimos en Sao Paulo

Impresionante cantidad de aviones de American en Sao Paulo

Impresionante cantidad de aviones de American en Sao Paulo

Más de American, además de un B747 de 'Fanhansa'

Más de American, además de un B747 de ‘Fanhansa’

A340-300 de TAP en Sao Paulo

A340-300 de TAP en Sao Paulo

Otro avión de American, con un A340-600 de Lufthansa

Otro avión de American, con un A340-600 de Lufthansa

B777-300ER de Emirates en Sao Paulo

B777-300ER de Emirates en Sao Paulo

B777-300ER de Singapore Airlines en Sao Paulo

B777-300ER de Singapore Airlines en Sao Paulo

Bastante internacional este line-up en Sao Paulo

Bastante internacional este line-up en Sao Paulo

Tras descender del avión de nuevo tuvimos que ir a la parte pública, y dirigirnos a la terminal 3, desde donde partiría nuestro vuelo de LAN con destino Lima. Caminamos bastante, para llegar a esta nueva terminal, que realmente es un cambio del cielo a la tierra. La nueva T3 es bastante grande y moderna, completamente diferente a lo que conocíamos hasta el momento de Guarulhos. Al llegar comimos algo en Baked Potatoes y nos dirigimos inmediatamente a seguridad, donde afortunadamente los trámites de salida del país no tomaron mucho tiempo. De nuevo nos encontramos con aviones de todas partes del mundo. Aerolíneas como Etihad, Swiss, KLM, entre muchos otros.

Terminal antigua de Guarulhos

Terminal antigua de Guarulhos

La T3 de Guarulhos. Cambio del cielo a la tierra

La T3 de Guarulhos. Cambio del cielo a la tierra

A340-500 de Etihad en Sao Paulo

A340-500 de Etihad en Sao Paulo

B747 de Fanhansa en Sao Paulo

B747 de Fanhansa en Sao Paulo

B777-300ER de Air France en Sao Paulo

B777-300ER de Air France en Sao Paulo

La sala asignada a nuestro vuelo estaba ubicada en un piso inferior, desde la cual salían más vuelos de LAN y algunos de United, pero realmente esta sala era mucho más cómoda que la que habíamos tenido que utilizar cuando esperábamos el vuelo a Rio cuatro días atrás.

LA 2766

Sao Paulo – Lima

7.30 PM – 10.45 PM

(8.15 PM – 10.50 PM)

B767-300ER – CC-CXG

 

Tiempo después inició el abordaje, para pasar a un bus que luego de pasar frente a un B747 de Lufthansa y a un B777-300ER de Air France, segundo del día, nos llevó a nuestro avión asignado, para mi tristeza, el mismo B767 que había tomado cinco días atrás en Bogotá. El abordaje se hizo por ambas puertas, y de nuevo la ocupación fue del alrededor del 100%. De nuevo pasó bastante tiempo desde nuestro abordaje hasta la llegada del segundo grupo de pasajeros, y no sé la razón pero duramos bastante tiempo esperando hasta que finalmente se inició el carreteo, ya con unos 40 minutos de demora. En este tiempo vi despegar aviones de Gol, TAM, United, y el B777-300ER de KLM.

B767 de LAN en posición remota de Sao Paulo

B767 de LAN en posición remota de Sao Paulo

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Abordando el B767-300ER de LAN por la puerta trasera

Abordando el B767-300ER de LAN por la puerta trasera

Pasaron repartiendo diarios, uno peruano y el Folha de Sao Paulo. Por curiosidad más que por interés pedí el segundo, pero al momento en que la azafata pasaba por mi silla ya no tenía de este, que también pidió mi compañera de vuelo. Sin embargo unos 5 minutos después regresó con dos ejemplares del periódico. Punto positivo en servicio para LAN.

Finalmente inició el vuelo, que no tuvo muchas novedades. De comida pedí pasta, que estaba demasiado seca, razón por lo que tuve que pedir bastante líquido, que sin embargo fue traído sin problemas por los sobrecargos, o entregada la vez que fui al baño y me quedé en el galley esperando que pasaran con el trolley que ocupaba el pasillo. Tenía la intención de comprar la versión a escala del B767 de LAN, justamente el avión en el que estaba volando, pero para mi tristeza tenían un problema para recibir tarjetas de crédito, y solo recibían dólares, razón por la cual no pude comprar mi juguete. La azafata me preguntó acerca de mi itinerario, y me recomendó, dado que aún me quedaba un vuelo internacional por tomar, comprar el avión en el trayecto entre Lima y Bogotá.

LA 2584

Bogotá – Lima

12.20 AM – 3.35 AM

(12.20 AM – 3.35 AM)

A319

 

Tras llegar a Lima pasamos inmediatamente al módulo de conexiones, donde tras una revisión de seguridad quedamos en la zona estéril. La puerta asignada a nuestro vuelo, la última en la terminal, ya estaba llena de pasajeros esperando por su vuelo, incluyendo una señora con su bebé que hacía todo el ruido del mundo. A la hora esperada finalmente llamaron a abordar, llegamos al avión, tomamos asiento y hasta ahí sabemos de nosotros. Estábamos muy cansados, literalmente caímos rendidos, así que no hubo tiempo para comprar el avión a escala, para recibir comida, si es que dieron, ni para recibir las planillas de la DIAN, ni para tomar la matrícula del avión.

La única que tomé en Lima. Completo estado zombie

La única que tomé en Lima. Completo estado zombie

Llegamos a Bogotá a la hora estimada, las maletas no tardaron en llegar, y en completo estado zombie nos tocó llenar a la carrera las planillas de la DIAN. Taxi, y a la casa, que a las 8 AM debía estar produciendo en la oficina.

9 Respuestas a “Reporte de vuelo XII: Con LAN y TAM a Rio de Janeiro. Sueño cumplido!

  1. Me gustó, es rico poder hacer esas travesías. Yo también me pondré a escribir mis reportes de vuelo (aunque son pocos y todos en LAN). Recuerdo que también fui a Buenos Aires con 18 años, el primer viaje internacional jajaja… de ida me fui en un A320 y de vuelta en un B767 (quizá el mismo tuyo). El 767 es otra cosa, muy buen entretenimiento a bordo y comodidad ❤ . Muchos saludos desde Chile!

  2. Pingback: La experiencia de alojarse con AirBNB | Aviación y turismo·

  3. Muy buen foro, muy buenos reportajes.
    Conocí a tu foro porque estaba con dudas de que el nuevo aeropuerto de Quito pudiera llevar el 100% de carga en por ejemplo el A346. Muy buena explicación en tu nota “El lio de las alturas”
    Si puedes algunas vez haz una nota sobre el aeropuerto de Quito y México. Saludos desde Ecuador!

  4. Un consulta, cuanto tiempo demoro sacar las maletas y colocarlos en el modulo de conexion? Ademas despues de eso se podia salir del aeropuerto? Gracias!

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