Reporte de vuelo XI: Malta – Venecia – Bruselas en Ryanair

Todo comienza por la época en la que soy notificado de la obtención de mi visa Schengen para ir a Malta, y la cual me habilitaba para visitar la mayoría de los demás países europeos. Teniendo la última semana del año 2010 como vacaciones, decidí hacer un viaje que me permitiera conocer dos de los lugares que más me atraían: Brujas y París. Así es que empecé a investigar mis opciones, y después de bastantes análisis y consideraciones, dejé organizado mi viaje de la siguiente manera:

  • Malta – Venecia Treviso. Ryanair
  • Venecia Treviso – Bruselas Charleroi. Ryanair
  • París CDG – Milán Malpensa. easyJet
  • Milán Malpensa – Malta. easyJet

Este grupo de cuatro vuelos, comprados con aproximadamente dos meses y medio de anterioridad, me costó algo así como 120 euros. La estrategia de decir bobadas (con e) por parte del CEO de Ryanair realmente sirve, pues sus declaraciones son difundidas por los diarios de todo el mundo, haciendo que la aerolínea sea reconocida. Así al menos la conocí yo…

Con los pasajes comprados aún quedaban pendientes los transportes de CRL a Brujas y de Brujas a París, pero esto sería resuelto sobre la marcha.
Llegado el día del vuelo tomé el bus desde Sliema (la “cuidad” en la que vivía en Malta) hacia Valleta, donde tomé el # 8 que va al aeropuerto. Transporte casi puerta a puerta en menos de 1 euro!!!. Así iniciaba entonces mi aventura europea.
Malta (MLA) – Venecia Treviso (TSF)
Vuelo FR 3875 (RyanAir). B737-800
5:40 – 7:40 PM (5:40 – 7:25 PM)

En mi condición de residente de un país no perteneciente a la Unión europea, tuve que presentarme en el counter de la aerolínea para obtener un sello en mi pasabordo (impreso por mí unos días antes del vuelo, evitando pagar una multa de 40 euros). Tuve una larga espera para ser atendido, ya que antes mío se registraba una familia completa que llevaba bastante equipaje para registrar. Aparentemente (si bien el inglés es uno de los idiomas oficiales de Malta, entre ellos hablan otro, el maltés, que parece un sancocho, pues junta un poco de todas las lenguas conocidas y por conocer, así que no entendí nada) no conocían la política de la empresa con respecto al equipaje en bodega, pero el hecho es que se ha formado una pelea de insultos de lado y lago, gritos, llamadas al supervisor, etc, bastante llamativa y desagradable. Para colmo me dejaron a la agente del counter de muy mal genio, por lo que no accedió a sellarme el pasabordo para el siguiente vuelo. Después de esto fui a comer algo a Mc Donald’s (ubicado a unos 300 metros del aeropuerto), volví para pasar por seguridad y prepararme para mi vuelo.

Ayudándose de las hileras de sillas del aeropuerto, la encargada del proceso de abordaje hizo una “cerca” frente a la puerta asignada al vuelo. A la entrada de la cerca revisaba los pasabordos de nuevo y pedía ubicar las maletas de mano en el adminículo (?) para este fin, que de una forma un poco ruda dice algo así como “Pruebe su maleta, si entra, viaja; si no, paga o la maleta no vuela”. El hecho es que el espacio cercado era muy pequeño para algo así como 100 – 120 pasajeros, y fue peor cuando a la hora publicada de cierre de puertas no había empezado el abordaje. Peor para mí sobretodo, que contaba con un tiempo de algo así como hora y media en Venecia entre el vuelo proveniente de Malta y el vuelo yendo a Bruselas.

Pero, sí hacía unos meses había valorado el profesionalismo de Lufthansa en su vuelo de BOG a FRA, acá fue donde Ryanair me dejó asombrado. Ya se sabe todo lo que se dice de Ryanair en su condición de aerolínea de bajo costo, pero la verdad es que aunque el abordaje inició tarde, a la hora estipulada el vuelo estaba listo para despegar. Un vuelo muy bueno la verdad, que un poco antes del tiempo estimado estaba aterrizando en Venecia.

Ya en Venecia, y debido a que de nuevo tenía que hacer sellar mi pasabordo, tuve que salir y reingresar a la zona de después de seguridad.

Venecia Treviso (TSF= – Bruselas Charleroi (CRL)
Vuelo FR 6056 (RyanAir). B737-800
9:25 – 10:50 PM (10:55 PM – 0:20 PM)

Ya en Venecia Treviso, luego de unos minutos haciendo la fila en el counter, descubrí que el sello lo ponían también en el escritorio ubicado al inicio de la zona de seguridad, por lo que en menos de media hora había desembarcado el primer avión y me encontraba listo para subir al siguiente. Las revisiones de seguridad fueron amables pero muy estrictas (quitada de zapatos incluida), pero como les conté, al poco tiempo estaba listo para mi siguiente vuelo.

Vuelo que de a poco, de acuerdo a las pantallas del aeropuerto, iba apareciendo como retrasado. Finalmente el retraso fue de algo así como hora y media, posiblemente causada por una noche con grandísimas nevadas en la mayor parte de Europa. La situación del retraso no me preocupaba mucho, pues de cualquier manera tenía pensado pasar la noche en el aeropuerto de Charleroi, pero la posibilidad de una cancelación sí lo hacía, ya que me implicaba tener que reorganizar sobre la marcha todo lo que tenía preparado para mi viaje. Por esto, no tuve tranquilidad sino hasta el momento en que vi un avión llegar en el instante en que llamaban a los pasajeros de mi vuelo a la puerta de embarque (diferente a la que estaba consignada en las pantallas).

Pero mientras estuve sentado en este aeropuerto chiquitico y muy funcional, que es servido por RyanAir, German Wings y Transavia, y que cuenta con apenas 8 puertas de embarque. Aeropuerto que cuenta con apenas unas pocas tiendas y un quiosco bastante frecuentado por los viajeros. Viajeros que estábamos estancados esperando por nuestros vuelos, teniendo en cuenta que a la par con el vuelo a Charleroi, había un vuelo a Cagliari programado originalmente para salir a las 4PM y que según las pantallas lo haría recién hacía la 1AM. Este estancamiento me hizo recordar a la terminal de buses de Melgar (a.k.a, Kokorico) un Domingo a la tarde, donde uno ve cada bus que llegar preguntándose si tendrá puestos. Pues en efecto, en este aeropuerto sucedía lo mismo entre los viajeros conforme llegaba un nuevo avión: “Será que éste sí es el nuestro?”

Finalmente abordamos el avión, y después de otro excelente vuelo nos encontrábamos en Bélgica, azotada hacía unas pocas horas por una fuerte tormenta de nieve.

Impresiones acerca de RyanAir:
– Así como dije que al personal de Lufthansa se le reconocía su profesionalismo y el conocimiento de lo que hacen, ahora debo reconocer lo mismo en RyanAir. El servicio (teniendo en cuenta que uno va precavido de entrada) me pareció excelente, así como los vuelos y el estado de los aviones.
– Una de las ventajas comparativas que Ryanair busca promocionar con sus clientes (además de sus bajos precios, obviamente) es el de la puntualidad. Al finalizar el primer vuelo (recordar que el segundo tuvo retraso), pusieron una música como de carrera de caballos, junto a un mensaje promocionando la tasa de cumplimiento del horario del 96% que convierten a la aerolínea en la líder en este rubro en Europa.
– Tripulaciones en general muy amables y elocuentes, con instrucciones en inglés y en el idioma de destino del vuelo (italiano y francés, respectivamente).
– Se pregunta a los pasajeros sí desean ver el menú de comida a bordo, la revista-magazín, la revista de venta a bordo, el calendario de las sobrecargos más atractivas de la aerolínea y el bingo (acompañado éste por música estridente). Contrario a lo que me imaginaba, tuvieron bastante éxito en la venta de comida (por más que un sánduche “Comapan con queso y jamón/pavo/pollo” costaba 5 euros y que venden latas de gaseosa al doble del precio normal pero con la mitad del tamaño).
– No me sentí más incómodo en los vuelos con RyanAir que en el A 346 de Lufthansa lleno.
– Contrario a la percepción que tenía, todo tipo de público vuela en RyanAir. Vi grupos de adolescentes viajando con mochilas al hombro así como ejecutivos en saco y corbata que no les dolía un ápice pagar los exagerados precios de la comida abordo. Lo que quiero decir es que, al menos en estas dos experiencias, para los europeos Ryanair es una opción más, no la última opción. Además de buenos precios (que insisto, parece no ser la razón mayor para volar con ellos), obtienen puntualidad y conexiones punto a punto.
– A pesar de recomendaciones leídas en otros foros que sugerían tener tres horas entre un vuelo y otro para hacer la conexión (por más que Ryanair expresamente recomienda no utilizar sus servicios en conexión al ser una aerolínea que ofrece servicios punto a punto), en menos de 30 minutos había hecho el procedimiento completo entre bajar de un avión y estar en la sala de espera para el siguiente. Claro, en un aeropuerto sencillo como TSF.
– Hubo constantes anuncios de las azafatas y los pilotos, con saludos de Navidad, lo que me pareció un buen gesto.
– Ocupaciones en ambos vuelos entre el 60 y el 70%.

2 Respuestas a “Reporte de vuelo XI: Malta – Venecia – Bruselas en Ryanair

  1. Si… el tema es que tenes que mirar con 4 ojos mientras compras, para sacar el seguro, que el auto que te quieren ofrecer, que el hotel, que las valijas, que esto que el otro. Me resulta tedioso, y encima RyanAir no tiene programa de viajero frecuente. Es barato pero tenes que saber de antemano como son ellos y evitar pagar de mas

    • Gracias Octavio,

      Si, nadie niega eso. En mi caso valoro los ahorros por sobre las posibles incomodidades (que a mi juicio no son tan terribles), pero entiendo que haya personas que valoren pagan un poco más con tal de evitarlas

      Saludos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s